Durante los primeros días de enero, además de estar colmada por turistas naciones y extranjeros, el arte sonoro es protagonista en la ciudad gracias a los talleres, las conferencias y los conciertos tanto en áreas exclusivas como en zonas de alta vulnerabilidad. El primer encuentro musical se realizó en 2007 con la supervisión de Charles Wadsworth y Julia Salvi, quienes después de cinco años de estreses compartidos, de recitales memorables y experiencias irrepetibles, coinciden en afirmar que no saben muy bien cómo pudieron debutar en un escenario tan complejo en Colombia como la gestión cultural. Por cuestiones de salud, el veterano pianista Wadsworth dio un paso al costado y a partir de 2010 el director general es Stephen Prutsman, instrumentista de alto reconocimiento en el jazz y la música clásica, que le quiso dar al evento un tono particular diseñando temáticas específicas. El año pasado los artistas invitados y los asistentes a los conciertos sucumbieron ante la magia de Mozart, y en la presente edición está concebida para que se ratifique la gloria de Johann Sebastian Bach.
Este evento no está inventado. Se reinventa cada vez con la implementación, por ejemplo, de estos ejes temáticos, aunque el año pasado ya había tenido un avance gigantesco hacia el aprovechamiento de un amplio espectro sonoro que antes estaba excluido. La ópera y otros estilos vocales tuvieron su primera aparición con resultados incuestionables, como la acogida del público masivo, que se sintió conmovido con las manifestaciones más importantes del bel canto en el Teatro Adolfo Mejía (antes conocido como el Teatro Heredia), las capillas de los hoteles Santa Teresa y Santa Clara y las plazoletas al aire libre. Pero no sólo eso. En ediciones anteriores se había intentado el diálogo entre lo que se conoce como expresiones cultas con aquellas sonoridades surgidas del folclor. El saxofonista Antonio Arnedo, los jóvenes del Ensamble Sinsonte, los innovadores de Bahía Trío con Hugo Candelario González a la cabeza, y los rebeldes de Puerto Candelaria forjaron el camino invitando a músicos de otras latitudes a interpretar algunos de nuestros aires tradicionales. El resultado, más que virtuoso, siempre es emotivo.
Como aprender a tocar guitarra
Cursos de guitarra Bogota
No hay comentarios:
Publicar un comentario